Ladrillos

Los hay macizos, viejos, tochos y aplantillados. De hueco doble y de hueco triple, refractarios, de pinta y de ribera, hidrófugos, pardos,  pintones, prensados, de tejar…

Primos lejanos del laterculus, del opus lateritium y del opus testaceum, han sido durante siglos fieles cumplidores de su misión constructiva con una intachable hoja de servicio… hasta ayer, día en que fue declarado culpable, por unanimidad de nuestros próceres, de la actual crisis y de todas sus derivadas.

Este humilde trozo de arcilla cocida ha sido escogido, figuradamente, como chivo expiatorio por quienes lo estrujaron hasta sacarle el último céntimo, en un desesperado intento por desviar la atención hacia el objeto en vez de fijarla en el sujeto.

Entre un ladrillo recocho y Rodrigo Rato… me quedo con el recocho.

¿Y tú?

 
Bibliografía: Diccionario clásico de arquitectura y bellas artes. Andrés Calzada Echevarría.

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Acerca de rafaelobrero

Ilustrador, carpintero, ¿arquitecto?... y padre. Especializado en ilustración gastronómica y paisaje urbano. Combino mi labor como docente de dibujo y técnicas al agua con la gestión y producción de eventos colaborativos. En otro tiempo, mucho antes del confinamiento, fui Decano y Gerente de empresa pública.

Una respuesta a “Ladrillos”

  1. Mildred Largaespada dice :

    Me quedo con el ladrillo. No sabía que tenía tanta historia en latín.

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